Niño con alergia infantil sonándose la nariz síntomas de rinitis alérgica en la infancia

¿Las alergias pueden presentarse desde la infancia?: Todo lo que debes saber sobre las alergias infantiles

Logo Autor

Andrea Romero Hernández

marzo 17, 2026

Las alergias pueden manifestarse desde la infancia y, de hecho, es durante esta etapa cuando aparecen con mayor frecuencia. Esto ocurre debido a una combinación de factores, entre ellos la predisposición genética o atopia, la exposición constante a alérgenos ambientales y la inmadurez del sistema inmunológico, que puede reaccionar de manera exagerada ante sustancias comunes.

Aunque muchos niños están expuestos a múltiples alérgenos sin desarrollar alergias, aquellos con mayor sensibilidad inmunológica pueden presentar síntomas desde los primeros meses de vida.

¿Cuáles son las causas de las alergias infantiles?

Las alergias infantiles pueden desarrollarse por distintas razones:

  • Genética o atopia: los niños con padres alérgicos tienen mayor probabilidad de desarrollar enfermedades alérgicas.
  • Exposición a alérgenos: polvo, pólenes, alimentos, medicamentos o sustancias ambientales.
  • Inmadurez inmunológica: el sistema inmune del niño puede reaccionar de forma exagerada ante alérgenos comunes.

Cabe destacar que muchos niños están expuestos a múltiples alérgenos sin presentar alergias; sin embargo, quienes tienen predisposición pueden desarrollar reacciones alérgicas tempranas.

Infografía sobre alergias infantiles con causas, síntomas y tipos como dermatitis, rinitis y asma en niños

Tipos de alergias en niños y cómo se manifiestan

Las alergias infantiles pueden afectar diversos órganos del cuerpo, dependiendo de la vía de exposición al alérgeno. Estas son las más comunes:

Alergias de la piel

La dermatitis atópica es una de las primeras formas de presentación y suele aparecer en los primeros días o meses de vida. Es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que se manifiesta con enrojecimiento, resequedad, descamación y comezón intensa.

En los bebés suele afectar la cara, el cuero cabelludo y el cuello, mientras que en niños más grandes se presenta con mayor frecuencia en los pliegues de los codos, detrás de las rodillas y en el cuello. Su origen está relacionado con un defecto en la barrera cutánea que facilita la penetración de alérgenos, provocando brotes frecuentes, especialmente ante estrés o exposición a alérgenos ambientales o alimentarios.

Alergias alimentarias

Estas también pueden aparecer desde los primeros meses de vida. La alergia a la leche de vaca es una de las más comunes, especialmente en bebés que consumen fórmulas maternizadas. Otros alimentos con alto potencial alergénico son el huevo, cacahuate, nueces, soya, trigo, pescado y camarón.

Para sospechar de una alergia alimentaria deben existir síntomas recurrentes tras ingerir el alimento, los cuales suelen aparecer en los primeros minutos. Las reacciones pueden ser leves, con molestias gastrointestinales o manifestaciones en la piel, o muy graves, como la anafilaxia. El tratamiento consiste en eliminar el alimento desencadenante, siempre bajo indicación médica.

Alergias respiratorias

La rinitis alérgica es una de las más comunes en la infancia; se caracteriza por inflamación crónica de la nariz debido a la exposición repetida a alérgenos ambientales como polvo o polen. Sus síntomas incluyen nariz tapada, escurrimiento nasal, estornudos frecuentes, moco transparente y comezón.

A diferencia de un resfriado, la rinitis no produce fiebre ni malestar general. En los niños es fundamental identificarla correctamente para evitar tratamientos innecesarios para infecciones.

Niño con alergias sonándose la nariz en entorno farmacéutico con íconos de alérgenos y estilo clínico

Asma infantil de origen alérgico

Esta enfermedad crónica se presenta cuando los pulmones se inflaman ante la exposición a alérgenos ambientales, provocando tos seca, silbido en el pecho y dificultad para respirar.

El asma infantil suele comenzar en la infancia y se relaciona con factores como inhalación de polvo, polen y contaminantes ambientales. También intervienen infecciones virales y la exposición al humo de tabaco. La recurrencia o estacionalidad de los síntomas es una señal importante para sospechar asma alérgico y acudir al médico para una valoración.

Las alergias en niños tienen un fuerte componente hereditario, por lo que conocer la historia clínica familiar es fundamental para identificar si un infante es propenso a desarrollarlas. Si un niño presenta síntomas recurrentes en la piel, malestares respiratorios frecuentes o reacciones tras consumir ciertos alimentos, es recomendable acudir con un alergólogo para obtener un diagnóstico adecuado.

En caso de que estés buscando un especialista, te invitamos a consultar nuestro directorio médico.

Referencias bibliográficas

  1. Chad Z. (2001). Allergies in children. Pediatrics & child health, 6(8), 555–566. https://doi.org/10.1093/pch/6.8.555