Mujer con alergia respiratoria en una ciudad contaminada, representando el impacto de la contaminación del aire en las alergias urbanas.

¿Por qué se desarrollan más alergias en los ambientes urbanos?

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Andrea Romero Hernández

mayo 11, 2026

Las alergias ambientales son cada vez más frecuentes en las grandes ciudades y uno de los principales factores relacionados con su incremento es la contaminación del aire. Actualmente, millones de personas están expuestas diariamente a sustancias contaminantes capaces de irritar las vías respiratorias, alterar el sistema inmunológico y aumentar la sensibilidad frente a alérgenos como el polen, los ácaros y el moho.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 99% de la población mundial respira aire que excede los límites recomendados de contaminación. Esta situación representa un problema importante de salud pública, especialmente en zonas urbanas donde se concentran emisiones provenientes del tráfico vehicular, la industria y la quema de combustibles fósiles.

En ciudades con altos índices de contaminación se registran mayores casos de asma, rinitis alérgica, conjuntivitis alérgica y enfermedades respiratorias crónicas. Además, diversos estudios han demostrado que los contaminantes ambientales pueden modificar la estructura del polen y aumentar su capacidad alergénica, provocando síntomas más intensos y frecuentes.

¿Qué contaminantes del aire afectan más a las alergias?

La contaminación atmosférica está formada por una mezcla compleja de gases y partículas microscópicas que permanecen suspendidas en el aire. Entre los contaminantes más relacionados con el desarrollo y agravamiento de enfermedades alérgicas se encuentran:

  • Dióxido de nitrógeno (NO2): producido principalmente por vehículos automotores y procesos industriales.
  • Dióxido de azufre (SO2): generado por la quema de combustibles fósiles.
  • Ozono troposférico (O3): contaminante secundario que se forma por reacciones químicas en presencia de luz solar.
  • Material particulado PM10 y PM2.5: partículas microscópicas capaces de penetrar profundamente en los pulmones.
  • Dióxido de carbono (CO2): relacionado con el cambio climático y el aumento de temperaturas.

El material particulado PM2.5 es considerado uno de los contaminantes más peligrosos debido a su pequeño tamaño. Estas partículas pueden ingresar al torrente sanguíneo y generar inflamación sistémica, afectando no solo al sistema respiratorio sino también al cardiovascular.

Según la OMS, la contaminación atmosférica provoca aproximadamente 7 millones de muertes prematuras al año, y una parte importante de los efectos sobre la salud están relacionados con enfermedades respiratorias y alérgicas.


¿Por qué la contaminación urbana aumenta las alergias?

La exposición constante a contaminantes ambientales representa un importante riesgo para la salud respiratoria. Cuando una persona respira aire contaminado de manera continua, las vías respiratorias sufren inflamación y se vuelven más sensibles frente a sustancias que normalmente no causarían una reacción importante.

La contaminación puede debilitar las defensas naturales del sistema respiratorio, alterar la mucosa nasal y facilitar la entrada de alérgenos. Esto aumenta la probabilidad de desarrollar enfermedades como:

  • Rinitis alérgica
  • Asma
  • Sinusitis
  • Dermatitis atópica
  • Conjuntivitis alérgica

Además, se ha observado que los contaminantes del aire generan estrés oxidativo e inflamación crónica, mecanismos directamente relacionados con el empeoramiento de las alergias respiratorias.

Investigaciones publicadas en revistas médicas internacionales señalan que los niños que crecen en ciudades con altos niveles de contaminación tienen mayor riesgo de desarrollar asma y alergias durante la infancia y adolescencia.

La contaminación modifica el polen y aumenta su capacidad alergénica

Uno de los efectos menos conocidos de la contaminación es su capacidad para modificar la estructura del polen. Diversos estudios han demostrado que las partículas contaminantes se adhieren a los granos de polen y alteran sus proteínas, haciendo que provoquen reacciones alérgicas más intensas.

El aumento de temperaturas asociado al cambio climático también influye en la duración de las temporadas de polinización. Actualmente, las temporadas de polen comienzan antes y duran más tiempo en comparación con décadas anteriores.

Esto significa que las personas alérgicas permanecen expuestas durante más meses al año, lo que incrementa la frecuencia de síntomas como:

  • Estornudos frecuentes
  • Congestión nasal
  • Picazón en nariz y ojos
  • Lagrimeo
  • Tos persistente
  • Dificultad para respirar

La combinación entre mayor temperatura, humedad y contaminación favorece una mayor dispersión del polen en las ciudades. Por esta razón, las personas que viven en zonas urbanas suelen presentar más alergias respiratorias que quienes habitan en áreas rurales.

Las alergias respiratorias en cifras

Las enfermedades alérgicas representan uno de los problemas de salud con mayor crecimiento en el mundo. La OMS estima que para el año 2050 una de cada dos personas podría presentar algún tipo de alergia.

Actualmente:

  • Más de 300 millones de personas viven con asma en el mundo.
  • La rinitis alérgica afecta entre el 10% y el 30% de la población mundial.
  • Las enfermedades alérgicas son una de las principales causas de ausentismo escolar y laboral.
  • Los niños son especialmente vulnerables debido a que sus pulmones aún están en desarrollo.

En México, ciudades como la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara suelen registrar episodios de mala calidad del aire que aumentan el riesgo de complicaciones respiratorias y alergias.

¿Cómo saber si la contaminación está empeorando una alergia?

Muchas personas experimentan síntomas respiratorios sin relacionarlos directamente con la calidad del aire. Algunos signos que podrían indicar que la contaminación está agravando una alergia incluyen:

  • Síntomas más intensos en días con contingencia ambiental
  • Empeoramiento al salir a la calle o permanecer cerca del tráfico
  • Tos frecuente después de hacer ejercicio al aire libre
  • Irritación en ojos y garganta
  • Dificultad para respirar durante ciertas temporadas del año

Las personas con antecedentes de asma o alergias suelen ser más sensibles a las variaciones en la calidad del aire. Por ello, es importante monitorear los niveles de contaminación ambiental y tomar medidas preventivas.

¿Cómo disminuir el impacto de la contaminación en las alergias?

Reducir la contaminación atmosférica requiere estrategias conjuntas entre gobiernos, empresas y sociedad civil. Sin embargo, también existen acciones individuales que pueden ayudar a disminuir la exposición a contaminantes y mejorar la salud respiratoria.

1. Reducir las emisiones contaminantes

La OMS recomienda implementar políticas de control de emisiones industriales y vehiculares para disminuir la concentración de contaminantes en las ciudades.

En México, algunas medidas incluyen:

  • Programa “Hoy No Circula”
  • Verificación vehicular obligatoria
  • Promoción del transporte público
  • Impulso a la movilidad sustentable

2. Evitar actividades al aire libre durante contingencias ambientales

Cuando los niveles de contaminación son elevados, se recomienda reducir actividades físicas intensas al aire libre, especialmente en niños, adultos mayores y personas con asma.

Consultar los índices de calidad del aire puede ayudar a planificar mejor las actividades diarias y disminuir la exposición a contaminantes.

3. Utilizar cubrebocas en ambientes contaminados

Los cubrebocas con filtros especializados, como los tipo N95, pueden ayudar a reducir la inhalación de partículas contaminantes y polen.

4. Mantener espacios interiores limpios

Aunque muchas personas piensan que permanecer en interiores elimina completamente el riesgo, algunos contaminantes también pueden acumularse dentro de casa.

Para mejorar la calidad del aire interior se recomienda:

  • Ventilar adecuadamente los espacios
  • Usar purificadores de aire
  • Limpiar el polvo con frecuencia
  • Evitar fumar dentro de casa
  • Reducir la humedad para prevenir moho

5. Aumentar las áreas verdes urbanas

Las áreas verdes ayudan a mejorar la calidad del aire y disminuir la temperatura urbana. Sin embargo, es importante seleccionar especies vegetales con bajo potencial alergénico para evitar el aumento de polen altamente irritante.


¿Quiénes tienen mayor riesgo de sufrir alergias por contaminación?

Aunque cualquier persona puede desarrollar síntomas respiratorios por exposición a contaminantes, algunos grupos son más vulnerables:

  • Niños
  • Adultos mayores
  • Personas con asma
  • Pacientes con enfermedades pulmonares crónicas
  • Personas con antecedentes familiares de alergias
  • Mujeres embarazadas

Los niños representan uno de los grupos de mayor riesgo debido a que respiran más aire por kilogramo de peso corporal y sus pulmones aún se encuentran en desarrollo.

La importancia de acudir con un especialista

Las alergias no deben minimizarse. Aunque algunas personas consideran normales síntomas como estornudos frecuentes o congestión nasal persistente, la realidad es que una alergia mal controlada puede afectar significativamente la calidad de vida.

Las enfermedades alérgicas tienen impacto en:

  • El rendimiento escolar
  • La productividad laboral
  • La calidad del sueño
  • La concentración
  • Las actividades cotidianas

Además, cuando no reciben tratamiento adecuado, algunas alergias pueden evolucionar hacia problemas respiratorios más severos, incluyendo crisis asmáticas.

Un médico especialista puede identificar los desencadenantes específicos, recomendar pruebas diagnósticas y establecer un tratamiento personalizado para controlar los síntomas y prevenir complicaciones.

La contaminación del aire y las alergias están estrechamente relacionadas. La exposición constante a contaminantes urbanos favorece la inflamación respiratoria, aumenta la sensibilidad frente al polen y eleva el riesgo de desarrollar enfermedades como asma y rinitis alérgica.

Actualmente, el crecimiento urbano, el tráfico vehicular y el cambio climático continúan empeorando la calidad del aire en muchas ciudades del mundo. Por ello, tomar medidas preventivas y acudir con un especialista ante síntomas persistentes resulta fundamental para proteger la salud respiratoria.

Identificar las alergias a tiempo y reducir la exposición a contaminantes puede mejorar significativamente la calidad de vida y disminuir el riesgo de complicaciones futuras.

Referencias bibliográficas:


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